El Telescopio: Natalia Lafourcade

La dulce, armoniosa y sensual voz de Natalia Lafourcade, nos transporta a tiempos pasados del folklore mexicano, pero también a un estilo contemporáneo muy personal, con matices de folk y pop indie.

Natalia Lafourcade
Ilustración: Josefinailu

El Telescopio: Natalia Lafourcade

Mientras su conocido tema “Hasta la raíz” suena de fondo, intento esbozar un retrato pintado con palabras, de Natalia Lafourcade. Algunas pinceladas que componen el cuadro son palabras como: luchadora, pasional y constante. Pero para ser un buen retratista de esta gran artista, se necesitarían muchas más palabras hermosas en el lienzo.

Natalia Lafourcade, descendiente de Cuauhtémoc, nació y creció rodeada por la influencia de la música y la lírica. Lo primero, por el influjo de su madre, pianista y pedagoga. Lo segundo, por el amor que tenía su padre por la poesía. No es de extrañar entonces que, desde bien pequeña, soñara con ser artista.

Comenzó su andadura con solo diez años, cantando en cantinas con Mariachis, y así supo que ese era el camino que quería seguir en la vida. Gracias al consejo de una mujer que la vio en uno de esos conciertos, empezó a tomar clases de canto para evitar romperse la voz antes de comenzar su carrera. Todo lo que sucedió desde entonces hasta nuestros días es que su caminar ha ido escalando hacia la cima a cada paso que daba.

Cuando compone sus letras y melodías las hace desde adentro, inspirándose en su propio estado de ánimo, como buscadora incansable de su raíz o esencia dentro de la música. Algunas de sus canciones son tempranas, salen como un suspiro nacido sin esfuerzo; otras, resistentes, son como un manto de lluvia que se hace derogar pero que, cuando cae, inunda su guitarra y su voz. Muchas de sus letras y melodías son un reflejo de sentimientos encontrados y paradójicos: amor y desamor, pena y alegría… combinando así, por ejemplo, una letra de desamor con una melodía alegre y esperanzadora. Tal vez en esa mezcla única y un tanto contradictoria es donde habita la originalidad sensorial de su música.

Natalia Lafourcade
Foto: Músicas del Mundo

Pero los triunfos de Natalia Lafourcade no han llegado a ella regalados. Tuvo que transitar por una época difícil, en la que el estrés y el sobreesfuerzo por demostrar su talento y su pasión por la música, se convirtió en un intenso dolor físico verdadero. Y fue, con su voz desnuda, sin ningún instrumento que le sirviera de barrera ante su público, cuando al fin ese dolor se transformó en liberación emocional para encontrar su verdadera identidad musical. Y fue así como, a través de su voz, que incluso ésta cambió, tuvo un renovado despertar al amor por su profesión.

Natalia Lafourcade, con un vínculo y un orgullo natural hacia su pueblo y sus costumbres, ha aprendido que, a veces, hay que dejar soltar para poder así arraigarse al entendimiento de lo que se ama realmente.

Tal vez ahí radica lo genuino de su música, crear, coger, amar y soltar las melodías y las letras para después, con calma y sosiego, jugar con nuevas palabras encadenadas y nuevos sonidos para empezar un nuevo ciclo; crear, coger, amar y soltar.

Para ContubernioMx, con información de Josefinailu.

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