Durante casi cuatro años, Sofía Tredicce hizo todo en una batalla de freestyle menos rapear: anotaba nombres en una planilla. Este viernes 2 de octubre, como Sophia, es la única mujer entre los dieciséis clasificados a la Final Nacional de Red Bull Batalla Argentina. Según el perfil de Rolling Stone ES, el año pasado ya estuvo ahí y llegó a cuartos de final.
Su temporada pasada no fue menor: ganó Linaje Freestyle, entró a la liga FMS Argentina y compitió junto a leyendas como Aczino, Chuty y Skone en la edición por los veinte años de Red Bull Batalla.
La tarde en La Plata que lo cambió todo
Todo tiene fecha: una tarde de diciembre de 2017, en una plaza de La Plata. Sofía todavía iba al colegio y organizaba batallas desde hacía dos años cuando una chica, Lara, se le acercó y le pidió: “¿Me anotás?”. En dos años, ninguna otra mujer le había pedido eso. “Me acuerdo patente, me acuerdo de la cara, del nombre. Ahí me cambió algo”, cuenta.
Había empezado a organizar por un imprevisto con la planilla de inscriptos en plena época de El Quinto Escalón. Era tímida, pero aceptó. Subía el evento a Facebook el mismo día y en dos horas juntaba entre 120 y 150 personas en la plaza. Se metió a rapear recién en 2019, por una apuesta perdida.
Una escena misógina que cambió a medias
“En ese momento era todo muy misógino”, recuerda Sophia. Si aparecía una mujer en una batalla, “no había chance de que no te bardeen”. Tras una competencia que la traumó, estuvo seis meses sin anotarse. También recuerda que, si se inscribían dos mujeres en una clasificatoria, las cruzaban entre ellas para que se dijeran barbaridades.
Hoy, dice, en Argentina eso dejó de pasar: “Ya no pueden decir eso porque no van a ganar con eso. Cambiaron los tiempos”. Pero no da el tema por cerrado: “El cero por ciento no existe”. En videos de otros países ve un machismo más arraigado, y cuando el público ve una batalla argentina donde nadie ataca a la mujer, los comentarios piden sangre.
En la mayoría de los eventos sigue siendo una de pocas, o la única. Cuando en la convivencia previa son dos o tres, “me siento mucho más cómoda”. Sobre los torneos femeninos dentro de los grandes eventos opina que son innecesarios: “nosotras podemos codearnos frente a frente con cualquier hombre”.
La técnica detrás de las rimas
Sophia escribe desde lo que vivió. En su último EP, Vis a vis, está el tema “Condena”. Su obsesión técnica viene de un video del rapero español Jaloner, con cada sílaba de un color: desde entonces no le basta con rimar la última palabra, sino la frase entera. Leyó el diccionario completo unas tres veces y su referente local es Abel, que también está entre los dieciséis del viernes.
Su meta desde el inicio fue hacer música sin dejar de competir, algo que casi nadie logra. De ahí su diagnóstico: “La disciplina es hermosa, pero es un ambiente muy tóxico”. Y sobre los nervios, que muchas chicas le preguntan cómo controla: “Yo me pongo nerviosa. El tema es que aprendés a vivir con eso”.
Lo que viene
El viernes 2 de octubre Sophia vuelve a la Final Nacional, ahora como la única mujer de los dieciséis. Según su propio cálculo, de todos los que están en la final o en la FMS, solo uno o dos viven del freestyle.







