“Estoy mirando al techo, no puedo describir este sentimiento”, canta Olivia Rodrigo al abrir “what’s wrong with me”. Es una mentira piadosa, porque pocas artistas describen tan bien el fondo de la tristeza. En el Día Mundial de la salud mental, un repaso de Billboard muestra que Rodrigo no está sola: varios nombres grandes del año pusieron su bienestar por encima de la agenda.
El Día Mundial de la Salud Mental y su tema de 2026
La fecha se conmemora cada año desde 1992 y el lema de esta edición es “Lived experiences heard: real voices, real change”. Billboard lo conecta con su serie Like Minded, hecha junto a BetterHelp, cuyo episodio más reciente reunió a Monaleo y Kehlani para hablar de la maternidad y del permiso de cuidarse a uno mismo.
Hay una cifra que pesa: según lo reportado en el lanzamiento de The Permission Project, una iniciativa de BetterHelp enfocada en la salud mental de las mujeres, el 63 % de las mujeres en Estados Unidos batalla para priorizar su salud.
Olivia Rodrigo y Ella Langley: cantar la tristeza
El tercer álbum de Rodrigo, You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love, se volvió rápido uno de los grandes fenómenos del año. Legiones de fans se reconocieron en sus temas de tristeza, soledad y desamor. Según Billboard, incluso podría haber nominaciones al Grammy en camino.
Ella Langley, que rompe récords en el Billboard Hot 100 con su número 1 “Choosin’ Texas”, también canta desde ahí. En “Be Her”, del álbum Dandelion, dice con su acento característico: “I just want to be her so bad it hurts”, una línea sobre sentirse menos y sobre un vacío de anhelo.
Pero Langley no se quedó en la letra. Justo antes de arrancar su racha récord canceló una parte de su gira de 2025 y escribió en Instagram: “Quiero estar completamente presente para lo que viene, y sé que no puedo hacerlo sin cuidarme”. Añadió: “A veces tenemos que escuchar cuando nuestro cuerpo y nuestro corazón nos dicen que bajemos el ritmo”. La decisión, según Billboard, terminó rindiendo frutos.
Ariana Grande y otros que decidieron parar
Billboard pone a Ariana Grande como la cara de la historia de salud mental del año. Con su álbum Petal, de 2026, y tras el éxito de Wicked, anunció una pausa de la vida pública y la cancelación de todos sus compromisos después de su gira actual, incluida su participación en la próxima producción de Sunday in the Park With George. Habló de “ongoing public scrutiny”, un escrutinio público constante, y sus fans salieron a defender su derecho a retirarse. En junio también lanzó B-Line, desde su Brighter Days Ahead Foundation, para apoyar a quienes trabajan tras bambalinas en la industria.
Lola Young, cantautora británica, también se alejó del reflector en pleno ascenso. Había recibido una nominación al Grammy como mejor artista nuevo y ganó mejor interpretación pop en solitario por “Messy”. Su balance: “Es un proceso continuo. No soy un producto terminado, pero estoy mucho mejor”.
Jelly Roll habló de su divorcio y de su recuperación de las adicciones. “Estoy completamente sobrio, con la mente clara, y estoy metido de lleno en terapia”, dijo, y planteó que necesita separarse del caos del negocio antes de decidir qué sigue.
Meghan Trainor fue más lejos: canceló por completo su gira de 2026 en la víspera. En una entrevista con Billboard, siendo mamá primeriza, admitió: “Me estaba ahogando. No podía con todo y yo pensaba que sí”.
Un chequeo necesario para la salud mental
La conclusión de Billboard es sencilla: los chequeos de salud mental son parte esencial de la vida, incluso para quienes parecen estar en la cima del mundo. Que tantos nombres de peso lo hagan público, cancelando giras y hablando de terapia, normaliza pedir ayuda justo cuando el éxito aprieta más.
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Foto de portada: vía morningjournal.com







