«El miedo cansa». Con esa frase, Jesús Ortiz Paz explica por qué Fuerza Regida se niega a repetir fórmula, y por qué ahora sueñan con colaborar con BTS, con Taylor Swift y hasta con cantar a Los Temerarios. En una entrevista con Rolling Stone ES, la banda habló de su próximo disco y confirmó que volverá a la Ciudad de México el 3 y el 5 de febrero de 2027, en el Palacio de los Deportes.
Una balada, un kpop y una de Bronco
¿Qué les falta por hacer? Según Jesús, «casi todo» ya lo hicieron, pero todavía les debe una balada. Moises López sumó otra idea: un kpop. Jesús remató con la lista de sueños fuera del género: colaborar con BTS, con Taylor Swift «o cosas así de otro género y cultura».
Dentro de la música mexicana, la apuesta es distinta: cantar una rola de Bronco, de Julio Iglesias o de Los Temerarios. Su lógica es que, para la generación Z, algo viejo suena nuevo. José García lo resumió así: Fuerza Regida ha sido diferente porque siempre le ha dado «diferente flow y estilo de música». Jesús fue más directo: el error de muchos artistas es hacer siempre lo mismo.
BTS ya los conoce; Taylor Swift, todavía no
Aquí la banda fue específica. Según Jesús, BTS ya los conoce: han hecho TikToks con su música y los han invitado a sus conciertos. Con Taylor Swift la situación es otra. «No hay relación todavía, pero sí conozco a sus amigos», dijo. También admitió que ella está «en otro nivel» al que todavía no llegan, y que el plan es trabajar para lograrlo con apoyo de sus fans.
La idea no es solo llevar el sonido de México a ellos. Jesús habló de mezclar ambos mundos para crear algo nuevo. Moises puso el chiste: «Primero nos hicimos ARMY y ahora somos Swifties». Y falta un detalle: sus fans todavía no tienen nombre propio.
Del GNP al Palacio de los Deportes
Las dos fechas llegan con una explicación. Jesús contó que querían cantar en el Estadio Azteca y no se pudo por cuestiones ajenas, y que el GNP ya estaba agendado. Les ofrecieron el Palacio de los Deportes, pero les dijeron que era muy chico para ellos. Aun así, no querían dejar al público sin concierto. «La cagamos poquito al no venir este año», admitió.
La cifra explica por qué el boleto será difícil: según Jesús, entre las dos fechas se juntan unas 30 mil personas, y ellos ya llenaron el GNP con 70 mil. Khrystian Ramos lo dijo en tono de broma: «Van a ser juegos del hambre esos boletos».
Lo que viene
Jesús dijo que llevan trabajando en un álbum desde el año pasado y que darán un adelanto antes del disco, «una entradita antes del stake». No precisó fecha: «puede ser el año que viene o no lo sé», aunque insistió en que «viene muy pronto».
Sobre lo que han vivido como grupo, el costo más alto es estar lejos de la familia. Khrystian añadió que el otro reto ha sido mantener a los integrantes originales. Jesús dijo que nadie se ha ido, que solo han entrado más, y que para él la lealtad «es lo más importante en la vida, no solo en la música».







